martes, febrero 12, 2008

No hay mal que por bien no venga

En el presente post voy a dar muestra de las grandes escenas mas rídiculas de mi vida, las cuales indudablemente en su mayoría se encuentran dispersas en mi niñez, algunas pocas en mi adolescencia y muy pocas en mi juventud... ¿Será que de niños es más fácil hacer el rídiculo? Bueno, empezemos con la primera gran escena...

Acomódate la ropa hijo

Era la epoca escolar, primero básico para ser precisos, acababa de sonar el timbre de salida y una alegría impregnada de sonrisas se podía sentir en el ambiente, yo salía con un grupo de amigotes, eramos los más "vivos" del colegio, salía y buscaba por entre la gente el rostro hermoso y amoroso de mi madre, pasados unos minutos logré divisar su precioso cabello y me apresuré hacia ella.

En mi eterna caminata fui observando que el rostro de mi madre iba cambiando a medida que yo me acercaba a ella, era una mirada que recorría todo mi cuerpo y que (todo indicaba) iba hacia más hacia el enojo que la alegría.

Una vez estando frente a frente mi madre me daba un pequeño comentario entre dientes y con la mayor calma posible: "...ven que te voy a arreglar la ropa porque estás todo hecho un mamarracho..."

Fue en ese momento, en ese preciso momento que empezó todo, mi madre no tuvo mejor idea que empezar a desabrocharme el cinturón y el pantalón, para luego bajarmelo completamente y dejarme al descubierto de la escuela entera, yo no sabía que cara poner ni que decir, ni que hacer, si me iba corriendo facilmente podría ser alcanzado debido a obvias razones (tenía mis pantalones en los pies) , bueno, la verdad es que me quedé ahí sin hacer nada.

Tuve que esperar los infinitos dos minutos en que mi madre me bajó el pantalón, me arregló la camisa, me la estiró bien, me volvió a subir el pantalón, me lo abrochó, lo acomodó un poco y luego al finalizar, me miró como diciendo en su interior... "Perfecto!"

Entenderán que fruto de esa escena mi reputación cayó unos 35 puntos porcentuales y tuve que trabajar mucho para volver a ser el que era. En fin, hoy me río de eso pero recuerdo que en ese momento no sabía donde meterme.

Casos como estos ocurren a menudo, madres que por hacerles un "bien" a sus hijos los humillan de la forma más vil y al mismo tiempo amorosa en la que un humano puede humillar a otro.

Aquí hay otro caso de mi autoría, y como dice el dicho, una imagen vale más que mil palabras:


Madres, porfavor no peinen a sus hijos con gel, se ven ridiculos y les picara mucho la cabeza. y menos los peinen hacia el lado parecera que el perro los agarro a leguetazo antes de irse al colegio, se los digo por experiecia.


3 comentarios:

Camila Alejandra dijo...

"...mi reputación cayó unos 35 puntos porcentuales..."

Ajajajajjajaja me encanto!!!
tu mamá es lo mejor, ya me gustaría hacerte lo mismo a ti!!!
Me encanto ese post, muy bueno y en esa foto (a pesar del gel, te ves muy liiiiindo!!!!
besitos!!!

Melisa Blanc dijo...

Jajaja piola igual lo del gel, pero son cosas k pasan mijo no es tan grave. Peores eran esos peinados k t estiraban los ojitos!!!! N fin... Espero k la vida vaya bn o lo mejor posible, si me keres ver sabes donde encontrarme, no soy invisible, solo un tanto eskiva jajajaja. Ya eso, cuidate! Bye!!

Melisa Blanc dijo...

Jajaja piola igual lo del gel, pero son cosas k pasan mijo no es tan grave. Peores eran esos peinados k t estiraban los ojitos!!!! N fin... Espero k la vida vaya bn o lo mejor posible, si me keres ver sabes donde encontrarme, no soy invisible, solo un tanto eskiva jajajaja. Ya eso, cuidate! Bye!!